Una contractura es una contracción permanente e involuntaria de un músculo el cual al realizar su función y contraerse no ha sido capaz de relajarse por completo quedando contraído y produciendo dolor
Las principales causas para que esto suceda son:
Todas estas causas están relacionadas y normalmente no son aisladas, pudiendo aparecer varias a la vez.
Una vez que aparece una contractura debemos actuar para combatirla lo antes posible ya que en un periodo prolongado el músculo contracturado puede presionar las articulaciones dañando el cartílago articular y causando dolor y también obligarnos a adoptar inconscientemente malas posturas que pueden afectar la columna vertebral.
Al dar un masaje notaremos en algunas zonas de la espalda, sobre todo en la parte superior, que están mucho más duras y tensas, en ellas nos costará más realizar las maniobras ya que el músculo ejerce resistencia, además al pasar por estas zonas el paciente nos indicará que las maniobras le causan dolor.
Cuando estemos realizando el amasamiento será el momento de detectar estas contracturas y de intentar aliviarlas, como más fácil nos va a resultar es cuando estemos realizando el amasamiento pulpo-pulgar, al ir recorriendo la espalda notaremos pequeños saltos de la musculatura en forma de nudo.
Cuando una persona sufre estrés tendrá toda la zona superior tensa, para ello intentaremos relajar antes la zona ya que debido a esta tensión no lograremos detectar bien las contracturas, sobre todo si son de músculos profundos.
Una vez detectada y localizada la contractura podemos actuar de varias formas, aunque sobre todo lo que debemos hacer son amasamientos en la zona para descargar, ya sean nudillares, pulpo-pulgares, digitales etc., también podemos realizar estiramientos del músculo con la palma de la mano o con los pulgares, otra maniobra que podemos realizar es la presión, para ello localizaremos la contractura con los pulgares y ejerceremos presión en ese punto durante unos segundos produciendo así una pequeña isquemia que ayudara a renovar la sangre al soltar.
Utilizando estas técnicas unidas a todo el masaje y a los estiramientos conseguiremos aliviar mucho las contracturas aunque es difícil eliminarlas todas en una sola sesión.
Tampoco es conveniente en una primera sesión tratar de descontracturar por completo ya que podemos causar más dolor del inicial, así en un primera sesión amasaremos bien toda la espalda y eliminaremos tensiones generales y en sesiones posteriores nos centraremos más en las contracturas.